Qué se puede esperar de la demanda China en 2022

El gigante asiático es uno de los principales importadores de alimentos del mundo, pero además un socio comercial estratégico para la Argentina.

De acuerdo al último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) sobre el Intercambio Comercial Argentino (ICA), China es el segundo socio comercial más importante para nuestro país después de Brasil.

En 2021, el gigante asiático compró bienes argentinos por un valor de 6.299 millones de dólares y nosotros importamos productos chinos con un gasto/inversión de 13.538 millones de dólares.

Esto implica que durante el año pasado, las exportaciones argentinas a China aumentaron 16,7% en relación a 2020, acaparando el 8,1% del total, y las importaciones dejaron un alza del 56,3% para la misma comparación interanual (21,4% del total).

Pero si se evalúan solamente a las exportaciones del sector agroindustrial, sin dudas China gana una relevancia aún mayor, dado que es el primer comprador de carne bovina, cebada y de tabaco; el segundo de camarones, langostinos y demás decápodos; y el tercero de leche en polvo, algodón y cueros y pieles.

Por grupo, las exportaciones argentinas a China durante 2021 de “Productos Primarios” totalizaron una facturación de 3.234 millones de dólares (+28,6% vs. 2020) y las ventas de “Manufacturas de Origen Agroindustrial” generaron un ingreso de 2.783 millones de dólares (+5,1% vs. 2020).

Con estos datos se puede comprender que de las importaciones chinas totales de 2021 de productos argentinos, más del 95,5% corresponden a materias primas o bienes que elabora el agro nacional.

Por estos motivos, y quizás por muchos otros también, cabe la pregunta: ¿Qué pasará con la demanda china en 2022?

China 2022

Para responder a esta pregunta Infocampo entrevistó a Cristian Inderkumer, Director de Investigaciones de la Asociación Civil para la Cooperación Argentino-China (ACCACh).

– ¿Cómo se comportaría la demanda china de proteína animal en 2022?

– China necesita alimentar a sus 1.400 millones de habitantes, aproximadamente 1/5 parte de la población mundial. En este sentido, garantizar la Seguridad Alimentaria se ha convertido en una prioridad para Beijing, que busca reducir la dependencia de las importaciones, en un contexto de guerra comercial con Estados Unidos.

Para 2022 se espera un aumento de la demanda, así como para los próximos años. El consumo de alimentos en China está asociado a los cambios en los estilos de vida y las dietas. Se estima que el consumo per cápita de carne vacuna en China aumente alrededor del 13% hasta los 4kg en 2029 con respecto a 2017.

Por otro lado, en lo que respecta a las aves de corral y para el mismo período de tiempo, las cifras serían de un 20%, alcanzando los 14kg. El de carne de cerdo, un 1,2%, llegando a los 31kg. Solo basta con tener en cuenta que en 2021, China importó alrededor del 30% de la carne vacuna, el 9% de la de cerdo y el 3% de la de pollo del total que consumió.

Cabe mencionar también que en la Conferencia Anual de Trabajo Rural de fines de 2021 y en el recientemente publicado Plan Quinquenal de Agricultura (2021-2025), se ha incluido a las proteínas alternativas y los cultivos en laboratorios como vectores relevantes y complementarios de la agricultura tradicional para lograr la transición hacia un sistema agrícola bajo en emisiones de carbono, sustentable, inteligente e integrado.

– La demanda china sigue impulsando los precios internacionales de los commodities (litio, soja, petróleo, cebada, etc.) ¿Continuará de esta manera?

– El 2021 fue un año turbulento en relación a los commodities, la escasez de energía fue uno de los temas más candentes. Sin embargo, el 2022 parece traer algo de respiro y estabilidad. Al igual que el IPC (Índice de Precios al Consumidor), el IPP (Índice de Precios al Productor) en China bajó recientemente. En diciembre del 2021, el crecimiento del IPP fue del 10,3% con respecto al año anterior, frente al 12,9% de noviembre del 2021. Las políticas para asegurar el suministro y estabilizar los precios hicieron que los precios del crudo y otras materias primas bajen, lo que significó que los costos de producción también experimenten una ligera caída.

Pero el tema de la Seguridad Alimentaria y la autosuficiencia es un tema central en China. Esto continuará impulsando la demanda de granos forrajeros. China ya es el principal importador de soja y maíz del mundo y ha comprado cantidades sin precedentes en los últimos años para alimentar a sus cerdos, que se están recuperando de la Peste Porcina Africana (PPA). Estas enormes compras provocaron una subida de los precios a nivel mundial. Es muy probable que las importaciones de cereales forrajeros sigan siendo elevadas.

– ¿Cómo está llevando adelante la situación sanitaria de la Peste Porcina Africana?

– En Asia, la principal incertidumbre para los mercados de proteínas animales sigue siendo la PPA. En los últimos años, China se ha enfrentado a múltiples crisis de suministro debido a esta enfermedad, lo que provocó una incómoda dependencia de las importaciones. Sin embargo, el impacto de esta peste ha disminuido y China está recuperando su producción de cerdo.

Para 2022 se espera que dicha producción aumente entre un 20% y un 30% respecto al 2021. En la recuperación de la PPA tuvo mucho que ver un plan publicado en 2021 por el Ministro de Agricultura y Asuntos Rurales de China, en el que se buscó la modernización en la producción de cerdos, intentando prevenir y controlar tales enfermedades. El plan dividió a China en 5 regiones y el movimiento de cerdos está restringido dentro de dichas divisiones. Además, dentro de estas regiones, se crearon “zonas libres” de PPA, permitiendo solamente a los cerdos de estas zonas especiales salir de allí.

– Sigue sin abrirse el mercado chino de harina de soja para la Argentina, siendo que se anunció en 2019. ¿Qué pasa ahí?

– Durante la gira de Alberto Fernández a China se confirmó la adhesión de Argentina al proyecto global del país asiático conocido como “Iniciativa de la Franja y la Ruta”, llamado también “Nueva Ruta de la Seda”. Pero además, se suscribieron trece nuevos documentos de cooperación en la relación bilateral, incluido uno referido a la agricultura. A su vez, en concordancia con el tema ya mencionado de aumentar la oferta exportable, se acordó trabajar en negociaciones sanitarias, fitosanitarias y habilitaciones para que nuevos productos argentinos penetren en el mercado de China. Esto presenta una buena oportunidad para retomar el tema de la harina de soja. Estaremos expectantes a las novedades que puedan surgir.

 

Fuente: https://www.infocampo.com.ar/que-se-puede-esperar-de-la-demanda-china-en-2022/